Introducción
Ser director general no siempre es fácil; en realidad, es una de las responsabilidades más difíciles del mundo. Requiere un fuerte liderazgo, pensamiento estratégico y excelentes habilidades de comunicación. A medida que subes la escalera para convertirte en director ejecutivo, tienes que desarrollar tu estilo de comunicación. Aquí tienes 7 claves que todo director de empresa debería conocer.
Comunicar, escuchar y comprender
En mis años de experiencia estando cerca de tomadores de decisiones en la alta dirección, puedo asegurar que la comunicación, la escucha y la comprensión son las tres habilidades más importantes que debe tener todo director. La comunicación es una vía de doble sentido; si no puedes comunicarte claramente con los miembros de tu equipo, será difícil que ellos se comuniquen eficazmente contigo.
También es valioso que los directores escuchen cuando sus colaboradores hablan para poder entender lo que cada integrante de su equipo necesita de ellos. Si los directores no escuchan, puede resultarles difícil entender por qué ocurren ciertas cosas en la empresa o en sus proyectos, lo que podría acarrear problemas más adelante.
No hables de cosas obvias
Aunque es fundamental hablar de las cosas obvias, no tengas miedo de ir más allá. Adéntrate en el terreno de lo menos obvio y realiza esfuerzos por estar adelante en la perspectiva del negocio. No creas que lo sabes todo sobre tu organización y sus distintas áreas, solo porque llevas años trabajando con ellas. Siempre hay algo más que aprender, y cuando haces preguntas a personas que no están familiarizadas con tu sector, servicio o producto, pueden aportar una nueva perspectiva que podría conducir a nuevos conocimientos.
Tampoco tengas miedo de admitir que no sabes algo. Si alguien te pregunta si tu empresa ha hecho tal o cual cosa antes, no finjas que lo has hecho, simplemente di «no» o «sí». Esto permitirá a los demás compartir sus conocimientos sobre otras situaciones similares sin sentirse juzgados o criticados por sus compañeros.
No te creas experto en todo
Si no sabes cómo hacer algo, pide ayuda. Esto puede parecer obvio, pero es importante que tu equipo sepa que pedir ayuda no solamente está bien, sino que se fomenta. Si se genera un problema y sienten que no quieren molestarte con él, pueden evitar el problema por completo y perder la oportunidad de resolverlo a tiempo. Si alguien de tu equipo tiene experiencia en un área determinada del negocio o de la estrategia de marketing, por ejemplo, anímale a utilizar estos conocimientos siempre que sea posible en lugar de intentarlo todo tú.
Si hay aspectos de su trabajo que están fuera de su experiencia -y probablemente los haya-, no dudes en delegarlos adecuadamente. Para muchos empresarios y directores de empresa es fácil intentar abordar todas las tareas por sí mismos; sin embargo, hacerlo únicamente le restará tiempo a tareas más valiosas si no eres un experto en todo. Delegar responsabilidades puede dar lugar a un flujo de trabajo más eficiente, ya que los colaboradores pueden centrar sus esfuerzos en las áreas específicas en las que son más necesarios, en lugar de realizar múltiples tareas a la vez (lo que no siempre es factible).
Decídete a sostener conversaciones incómodas
Ser el director general significa que tendrás conversaciones difíciles y tomarás decisiones difíciles. Y a veces, estas cosas harán sentirte incómodo. Pero es importante recordar que sentirse incómodo es a menudo una señal de que algo tiene que cambiar, así que no dejes que te impida actuar.
Cuando te enfrentes a una situación incómoda, respira hondo y recuerda que esto también pasará. Ya has superado situaciones difíciles antes; incluso si esta parece diferente o peor que las anteriores, debes saber que siempre hay una forma de avanzar, y no tiene por qué ser aterradora o complicada.
Asegúrate de repetir hasta que se te entienda
Si sientes que repites y repites, no tengas miedo de hacerlo de nuevo. Si alguien te hace una pregunta y no parece entender tu respuesta, puede que no sea el único que esté confundido. Repite hasta que todo el mundo entienda lo que dices.
Para que las grandes habilidades de comunicación funcionen eficazmente en el contexto de las organizaciones, tienes que superar el miedo a que te malinterpreten o a comunicarte mal con los demás. No tengas miedo de repetirte si algo no se entiende; mejor aún, deja claro desde el principio que esto ocurrirá para que todos estén preparados.
Da crédito a las personas por sus ideas
Una de las acciones más importantes que puedes hacer como director de empresa es dar crédito a las personas por sus ideas.
Si te atribuyes el mérito de la idea de un integrante de tu equipo, éste no tendrá ningún incentivo para mejorarla o desarrollarla porque no obtendrá ningún crédito. Es mejor ser honesto y decir que otra persona tuvo la misma idea, pero dejar que la lleven adelante, en lugar de dejar que se queden sentados preguntándose cuándo aparecerás tú de repente con tu propia versión. Si tu colaborador o colaboradora tiene una idea basada en el trabajo de otra persona, hazlo saber inmediatamente para que todos puedan avanzar juntos.
Ten cuidado con las emociones
Nunca se sabe cuándo las emociones se interpondrán en el camino de una buena comunicación. Para evitarlo, tómate el tiempo necesario para reflexionar sobre tus sentimientos antes de actuar. Los directores son respetados y se les considera la persona principal de un equipo. Deben cuidar, por tanto, sus emociones porque representan a su organización.
Así que si te enfadas o te pones agresivo, es probable que tu trabajo se vea perturbado y el proceso de trabajo también.
Si te sientes frustrado o frustrada con alguien o con su actitud, intenta alejarte de la situación durante unos minutos antes de responder. Hacer un breve ejercicio de respiración o estiramiento puede ayudar a calmarte para que puedas pensar con claridad cuál es la mejor manera de responder a lo que ha sucedido.
#IdeasAlVuelo: Las habilidades de comunicación son fundamentales para ser un gran director general.
Las habilidades de comunicación son cruciales para todo el mundo, no solamente para las personas que ocupan puestos directivos. Las habilidades de comunicación no consisten solo en hablar. También consisten en aprender, escuchar y comprender.
Las habilidades de comunicación son importantes para ser un gran director general porque permiten a los líderes dar vida a su visión y estrategia. Una buena comunicación también aumenta el compromiso de los colaboradores, reduce la rotación y mejora la productividad. Un correo electrónico bien escrito, un discurso seguro o una presentación persuasiva pueden marcar la diferencia en la forma en que la gente te percibe, en tus valores y en la ejecución de tus objetivos de liderazgo.
Si te interesa convertirte en líder o director de una organización, es claro que necesitas aprender los fundamentos de la comunicación eficaz antes de asumir un papel tan valioso en tu empresa o equipo.
Conclusión
Las habilidades de comunicación son fundamentales para estar al frente de una dirección general. Tienes que ser capaz de comunicar tu visión y tus valores, escuchar tanto como hablar, y saber cuándo es el momento de dejar de lado tu ego. Cuando domines estas habilidades, podrás continuar con nuevos retos en tu carrera.