Introducción
La pandemia provocada por el Coronavirus ha sido un capítulo amargo del que la sociedad en general se prepara en 2023 para dejarla atrás, aún con todos los daños causados a miles de personas en todo el mundo. Su presencia, sin embargo, puso en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas sanitarios mundiales. En la sociedad interconectada y digitalizada en la que vivimos a finales de 2022, la vida no puede parar un solo minuto. Las organizaciones deben adaptarse para mantenerse en funcionamiento con plena eficiencia, pero también tienen que hacerlo con cada vez menos recursos.
Esto es algo que ya se veía venir desde hace bastante tiempo por lo que algunas empresas han previsto esta situación e incluso empezado a implementar acciones para afrontarla. Por otro lado, el nuevo CEO en 2023 deberá ser capaz también de actuar como un gestor innovador y asertivo en medio de la incertidumbre si quiere salvar su empresa ante un escenario tan complejo y cambiante como este.
Actuar de forma rápida y decisiva ante escenarios inestables
La pandemia ha obligado a los líderes empresariales a actuar con rapidez y decisión ante escenarios cambiantes. Es probable que estos sigan siendo un desafío durante el año entrante, ya que se enfrentan a un panorama con mayor rigor en materia de regulaciones, dinámicas de mercado, cultura organizacional y aspectos relacionados obligadamente por la tecnología.
En este contexto, será fundamental que los directores ejecutivos mantengan una sensación de calma durante los momentos más difíciles.
También deben asegurarse de que sus equipos de liderazgo estén equipados para tomar decisiones basadas en las mejores prácticas y el asesoramiento de expertos dentro de sus organizaciones o hacerse de asesores externos.
Tomar decisiones en medio del caos, anticipándose.
Se espera que en 2023 el CEO sea un líder estratégico que pueda actuar en medio de la ambigüedad, anticipándose con soluciones para un futuro inestable y teniendo la capacidad de transformar las empresas en plataformas digitales que faciliten la interacción entre colaboradores, clientes y marcas.
Para ello, el contexto les está llamando a tomar decisiones basadas en datos, a usar la inteligencia artificial, pero también a ser capaces de mirar hacia el futuro y estar listos ante lo inevitable. Ya sea en respuesta a una nueva pandemia u otra amenaza global; la capacidad de los directores ejecutivos para predecir el futuro será clave.
Esto incluye un líder flexible, resiliente, creativo, disruptivo y capaz de complementar su estrategia digital con un modelo organizacional más colaborativo e inclusivo.
Nuevas formas de actuación ante contextos de crisis
Los expertos en talento humano sostienen que las compañías necesitan encontrar profesionales con experiencia en el sector privado y conocimiento del sector en el que se desarrollan sobre nuevas formas de actuar ante las recurrentes crisis. Para esto es importante considerar la capacidad de aprendizaje como un elemento determinante más allá del currículum académico o la experiencia laboral anterior. No por nada algunas empresas han puesto en marcha programas para preparar a sus colaboradores para el cambio climático y el calentamiento global.
Ideas al vuelo
Las empresas buscarán nuevos perfiles de líder para desempeñarse en este nuevo mundo pospandemia. Buscarán personas que puedan tomar decisiones basadas en datos, que tengan una visión de futuro y puedan ocuparse de los retos del presente.
Conclusión
Los CEOs son importantes para el futuro de las empresas. Estamos en medio de una revolución digital que está transformando la forma en que las organizaciones interactúan con sus colaboradores, clientes y proveedores. Por ello, es vital encontrar a líderes que sean creativos, proactivos y resilientes para poder adaptarse a los nuevos modelos organizacionales.