El papel de los medios de comunicación es clave en la construcción de la realidad social. Son ellos quienes seleccionan, jerarquizan y presentan las noticias, y por lo tanto, quienes tienen un papel fundamental en la construcción de los imaginarios colectivos. Por esta razón, la forma en que los medios representan a mujeres y hombres es fundamental para comprender cómo se percibe la igualdad de género en nuestra sociedad.
El estudio «Mujeres sin nombre» realizado por el equipo de Deep Digital Business de LLYC, analiza más de 14 millones de noticias con mención explícita al género en 12 países, y los resultados son claros: las mujeres siguen siendo invisibilizadas en los medios de comunicación.
Uno de los datos más preocupantes es que, aunque se ha producido un aumento en el número de noticias sobre mujeres, aún se publican 2,5 veces más noticias sobre hombres que sobre mujeres. Además, cuando se menciona el género, la mención explícita al género es 2,3 veces más frecuente en el caso de las mujeres que en el de los hombres.
Otro aspecto destacado es que las noticias que tratan sobre mujeres representan solo 1 de cada 20 noticias deportivas y que, cuando se habla de violencia o acoso, se nombra casi 3 veces más a la mujer que al hombre. Además, las noticias sobre mujeres políticas destacan un 50% más sus aciertos y minimizan sus errores en comparación con los dirigentes masculinos, lo que refleja una vez más cómo se refuerzan estereotipos de género en los medios de comunicación.
Pero quizás uno de los datos más llamativos es que el nombre propio de las mujeres aparece en general un 21% menos en los titulares que el de los hombres y su nombre propio aparece un 40% menos en las temáticas más relevantes como el deporte, la ciencia, el liderazgo o el cine. Esto significa que las mujeres aparecen en los medios de comunicación sin nombre propio, lo que las invisibiliza y las subordina semánticamente. Las mujeres que protagonizan estas noticias tendrán un nombre y serán altamente reconocidas y cualificadas, pero los medios de comunicación las presentan sin nombre y no se les reconoce su condición de individuo más allá de su género.
En definitiva, los resultados del estudio «Mujeres sin nombre» ponen de manifiesto que la representación de mujeres en los medios de comunicación sigue siendo muy preocupante y que se necesitan medidas urgentes para garantizar la igualdad de género en la información que se proporciona a la sociedad.
Es fundamental que los medios de comunicación tomen conciencia de esta situación y se comprometan a mejorar su tratamiento de la información en cuanto a igualdad de género. Deben ser conscientes de que tienen un papel fundamental en la construcción de la realidad social y que su responsabilidad en la lucha contra la discriminación y la desigualdad es clave. La visibilización de las mujeres en los medios de comunicación es fundamental para construir una sociedad igualitaria y justa.