Campañas electorales en México: La importancia de conectar con el votante en 2024

Introducción

El año 2024 será un año decisivo para el futuro de México. Se celebrarán las elecciones presidenciales, en las que se definirá el rumbo del país para los próximos seis años. Los candidatos que aspiren a ocupar la máxima magistratura tendrán que enfrentarse a un escenario complejo y desafiante, marcado por la incertidumbre económica, la polarización política y la desconfianza social. En este contexto, ¿qué habilidades y competencias deberán demostrar los aspirantes a la presidencia para convencer al electorado de que son la mejor opción? ¿Qué factores determinarán el éxito o el fracaso de sus campañas?

En este artículo, sostengo que una de las habilidades más importantes y necesarias para los candidatos presidenciales en 2024 será la de conectar con el ciudadano. Es decir, la capacidad de generar empatía, confianza y credibilidad entre los votantes, de entender sus necesidades, expectativas y demandas, y de ofrecer propuestas y soluciones que respondan a sus intereses y aspiraciones. Esta habilidad no solo es fundamental para ganar las elecciones, sino también para gobernar de manera efectiva y legítima, y para construir una relación sólida y duradera entre el gobierno y la sociedad.

Conectar es clave

La habilidad de conectar con el ciudadano no es algo nuevo ni exclusivo de México. Se trata de una competencia que ha cobrado relevancia en el ámbito político a nivel global, especialmente en las democracias representativas, donde los ciudadanos eligen a sus gobernantes mediante el voto. Sin embargo, esta habilidad se ha vuelto más relevante y exigente en los últimos años, debido a diversos factores que han transformado el escenario político y social, tanto a nivel nacional como internacional. Algunos de estos factores son:

  1. La crisis económica y social provocada por la pandemia de COVID-19, que ha afectado gravemente la salud, el empleo, el ingreso y el bienestar de millones de personas, y que ha generado una mayor demanda de servicios públicos, protección social y apoyo gubernamental. Según el Banco Mundial, la pandemia ha provocado que la pobreza extrema aumente en México de 10.6% en 2019 a 12.7% en 2023, y que el PIB se contraiga en 8.2% en 2020 (1). Aunque hubo una recuperación gradual en 2021 y 2022, el impacto de la crisis aún se sentirá en 2024 (2), cuando se estima que el PIB estará 3.8% por debajo del nivel previo a la pandemia. Esto significa que los candidatos presidenciales tendrán que enfrentar un escenario de debilidad económica, desigualdad social y descontento popular, y que tendrán que ofrecer planes y programas que contribuyan a la reactivación, la inclusión y la resiliencia.
  1. La transformación digital y mediática, que ha cambiado la forma en que los ciudadanos se informan, se comunican y se movilizan. El uso masivo de la inteligencia artificial, internet, las redes sociales y las plataformas digitales ha generado nuevas oportunidades y desafíos para la participación política y la interacción entre los actores políticos y la sociedad. Por un lado, estas herramientas han facilitado el acceso a la información, la expresión de opiniones, la organización de movimientos sociales y la fiscalización de los gobernantes. Por otro lado, también han propiciado la difusión de noticias falsas, la manipulación de la opinión pública, la polarización de las posturas y la desinformación de los electores. Según el Instituto Nacional Electoral (INE), en México hay más de 93 millones de usuarios de internet (3), lo que representa el 87.1% de la población, y más de 86 millones de usuarios de redes sociales, lo que equivale al 83% de la población (4). Esto implica que los candidatos presidenciales tendrán que adaptarse a las nuevas formas de comunicación, aprovechar las ventajas de las tecnologías digitales y enfrentar los riesgos de la desinformación y la polarización.
  1. La crisis de representación y legitimidad, que ha erosionado la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas, los partidos políticos y los gobernantes. El desencanto y la frustración de los ciudadanos con el sistema político se ha manifestado en el aumento de la abstención, el voto nulo, el voto de castigo y el apoyo a opciones antisistema o populistas. Según el Latinobarómetro, en 2018, solo el 38% de los mexicanos expresó satisfacción con la democracia, el 24% confió en el gobierno, el 18% confió en el Congreso y el 13% confió en los partidos políticos (5). Aunque estos indicadores pueden haber variado con el cambio de gobierno en 2018, lo cierto es que persiste un clima de desconfianza y escepticismo hacia la clase política en 2024, que se refleja en la exigencia de mayor transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción. Esto significa que los candidatos presidenciales tendrán que recuperar la confianza y la credibilidad de los ciudadanos, demostrar su capacidad y honestidad, y generar consensos y alianzas para gobernar.

Estos factores, entre otros, hacen que la habilidad de conectar con el ciudadano sea una condición indispensable para los aspirantes a la presidencia de México en 2024. Sin embargo, ¿cómo se puede desarrollar y demostrar esta habilidad? ¿Qué elementos la componen y cómo se pueden aplicar? A continuación, propongo algunos aspectos que considero clave para lograr una conexión efectiva con el ciudadano:

  • Escuchar activamente. Se trata de prestar atención a lo que los ciudadanos dicen, sienten y piensan, de reconocer sus problemas, preocupaciones y demandas, y de mostrar interés y disposición para atenderlos. Escuchar activamente implica no solo oír, sino también comprender, interpretar y responder a los mensajes de los ciudadanos, utilizando los canales y medios adecuados. Escuchar activamente también significa estar abierto al diálogo, al debate y a la crítica, y aceptar las diferencias y la diversidad de opiniones. Escuchar activamente es una forma de respetar, valorar y empoderar a los ciudadanos, y de generar confianza y credibilidad.
  • Comunicar efectivamente. Se trata de transmitir mensajes claros, precisos y coherentes, que expresen la visión, la misión y los valores del candidato, así como sus propuestas, objetivos y compromisos. Comunicar efectivamente implica no solo hablar, sino también persuadir, convencer y movilizar a los ciudadanos, utilizando los recursos y estrategias adecuados. Comunicar efectivamente también significa adaptar el lenguaje, el tono y el estilo a las características y necesidades de los distintos públicos, y aprovechar las ventajas de las tecnologías digitales y mediáticas. Comunicar efectivamente es una forma de informar, educar y motivar a los ciudadanos, y de generar empatía y simpatía.
  • Actuar consistentemente. Se trata de hacer lo que se dice, de cumplir lo que se promete, de asumir la responsabilidad de las decisiones y acciones, y de rendir cuentas de los resultados y logros. Actuar consistentemente implica no solo decir, sino también hacer, demostrar y evidenciar la capacidad, la honestidad y la eficacia del candidato, utilizando los indicadores y mecanismos adecuados. Actuar consistentemente también significa mantener una conducta ética, profesional y transparente, y evitar las contradicciones, las incongruencias y los escándalos. Actuar consistentemente es una forma de validar, respaldar y fortalecer los mensajes, y de generar respeto y reconocimiento.

Conclusión

En conclusión, la habilidad de conectar con el ciudadano es una competencia esencial para los candidatos presidenciales en 2024, que les permitirá ganar las elecciones y gobernar de manera efectiva y legítima. Esta habilidad implica escuchar activamente, comunicar efectivamente y actuar consistentemente, generando empatía, confianza y credibilidad entre los votantes. Los candidatos que logren desarrollar y demostrar esta habilidad tendrán una ventaja competitiva sobre sus rivales, y podrán construir una relación sólida y duradera con la sociedad. Conectar con el ciudadano no es solo una cuestión política, sino también una cuestión social y humana.

Referencias:

  1. BBVA Research. (2020). Mexico: 3.8 million more poor and 2.1 million more in extreme poverty between 2018-2020. Recuperado de https://www.bbvaresearch.com/en/publicaciones/mexico-38-million-more-poor-and-21-million-more-in-extreme-poverty-between-2018-2020/
  1. IMF. (2023, Abril 11). Global economic recovery endures, but the road is getting rocky. IMF. https://www.imf.org/en/Blogs/Articles/2023/04/11/global-economic-recovery-endures-but-the-road-is-getting-rocky
  1. IT Comunicación. (s.f.). 93 millones de usuarios de internet en México. Recuperado de https://itcomunicacion.com.mx/93-millones-de-usuarios-de-internet-en-mexico/
  1. Programmatic México. (s.f.). Estado de Internet en México 2024: 83% de la población ya tiene acceso a la web. Recuperado de https://www.programmaticmexico.com/otras-noticias/estado-de-internet-en-mxico-2024-83-de-la-poblacin-ya-tiene-acceso-a-la-web
  1. Latinobarómetro. (2018). Informe 2018. Recuperado de http://www.latinobarometro.org/lat.jsp