El Activismo de Marca

“El verdadero poder de una marca reside en su capacidad de influir en la sociedad de manera positiva, creando un legado que trasciende las meras transacciones comerciales.» — Simon Sinek

¿Qué es el Activismo de Marca y por qué está cobrando tanta relevancia?

Si hace algunos años alguien me hubiera hablado sobre el “Activismo de Marca”, probablemente habría pensado en campañas de marketing con fines comerciales más que en una estrategia de impacto social. Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente, y hoy nos encontramos ante una era donde las marcas no solo venden productos o servicios, sino que también asumen posturas frente a temas sociales, políticos y ambientales de gran relevancia. Este fenómeno no es una moda pasajera; es una transformación profunda que está remodelando la forma en que las empresas interactúan con sus audiencias y con el mundo que las rodea.

El Activismo de Marca se ha convertido en una pieza clave para las organizaciones que buscan conectar de manera genuina con sus colaboradores y consumidores. Ya no basta con ofrecer un producto de calidad; hoy en día, las personas buscan marcas que compartan sus valores y que estén dispuestas a actuar en consecuencia. Esta tendencia, conocida como «Activismo de Marca», implica que las empresas asuman un rol activo en cuestiones sociales y ambientales, abogando por causas que reflejen sus principios fundamentales.

La nueva relevancia del Activismo de Marca

¿Por qué está cobrando tanta relevancia el Activismo de Marca? La respuesta es multifacética. Por un lado, vivimos en una era de transparencia, donde los consumidores tienen acceso a una cantidad abrumadora de información y están más empoderados que nunca. Esta hiperconectividad ha generado un cambio en las expectativas: los consumidores no solo compran productos, sino que también evalúan las acciones de las empresas. Las marcas que son percibidas como éticas y responsables tienen una ventaja competitiva significativa.

El entorno actual está marcado por la incertidumbre y la urgencia de actuar frente a crisis globales como el cambio climático, la desigualdad social y la defensa de los derechos humanos. En este contexto, las marcas que no se alinean con estas preocupaciones pueden ser rápidamente dejadas de lado por los consumidores, especialmente por las generaciones más jóvenes, quienes priorizan los valores sobre el precio. Un estudio realizado por Edelman en 2023 reveló que el 64% de los consumidores eligen, cambian, evitan o boicotean una marca según su postura sobre los problemas sociales . Este dato subraya la importancia de que las empresas tomen partido y sean coherentes con sus valores.

El impacto en la relación entre líderes y colaboradores

El Activismo de Marca no solo impacta en la relación con los consumidores, sino que también juega un papel esencial en la dinámica interna de las empresas. Los colaboradores buscan trabajar en organizaciones que compartan sus valores y que estén comprometidas con causas relevantes. Un estudio de Harvard Business Review indicó que el 71% de los empleados cree que es «absolutamente esencial» trabajar para una empresa que esté alineada con sus principios éticos y morales .

Esto plantea un desafío importante para los líderes empresariales, quienes deben asegurarse de que sus acciones y decisiones reflejen auténticamente los valores que promueven. Cuando el activismo es percibido como genuino, se construye un vínculo de confianza entre la empresa y sus colaboradores, lo que se traduce en un mayor compromiso y productividad. Además, el activismo de marca puede ser un catalizador para atraer y retener talento, un aspecto cada vez más relevante en un mercado laboral altamente competitivo.

Conexión genuina y construcción de confianza

Uno de los aspectos más fascinantes del Activismo de Marca es su capacidad para construir conexiones genuinas y duraderas entre la empresa y sus diferentes públicos. A diferencia de las estrategias tradicionales de marketing, que se centran en la promoción de productos, el activismo busca resonar con las emociones y valores más profundos de las personas.

Sin embargo, este tipo de activismo no está exento de riesgos. Las marcas que se aventuran en este terreno deben hacerlo con autenticidad y coherencia. Cualquier inconsistencia entre lo que se predica y lo que se practica puede resultar en una pérdida de credibilidad que, en el peor de los casos, puede desencadenar crisis de reputación. Un buen ejemplo de esto es el caso de varias empresas que, tras anunciar su apoyo a movimientos sociales como Black Lives Matter, fueron criticadas por no tener diversidad en sus equipos directivos o por no implementar políticas inclusivas internas.

Es aquí donde el papel del liderazgo se vuelve crucial. Los líderes deben ser los primeros en abrazar estos valores y en promover una cultura organizacional que refleje el activismo de manera integral. De lo contrario, cualquier esfuerzo en esta dirección puede parecer superficial y oportunista.

Acciones prácticas para implementar el Activismo de Marca

Entonces, ¿cómo pueden las empresas manejar con éxito el Activismo de Marca en situaciones reales? Primero, es vital que las organizaciones definan claramente cuáles son sus valores fundamentales y las causas que apoyarán. Este ejercicio no solo debe incluir a los altos ejecutivos, sino también a los colaboradores, quienes pueden ofrecer perspectivas valiosas sobre los temas que realmente importan.

Una vez que los valores estén claros, el siguiente paso es comunicar de manera efectiva el compromiso de la empresa con estas causas. Aquí es donde la transparencia se convierte en un aliado indispensable. Las empresas deben ser abiertas sobre las acciones que están tomando, los desafíos que enfrentan y los resultados que esperan lograr. Un informe anual de impacto social, por ejemplo, puede ser una herramienta poderosa para demostrar compromiso y rendir cuentas ante los diferentes públicos.

La práctica de la escucha activa es otro componente esencial. Las empresas deben estar atentas a las preocupaciones de sus colaboradores, clientes y la comunidad en general. Esta escucha debe ser bidireccional, es decir, no solo escuchar para responder, sino escuchar para entender y mejorar. Las redes sociales, foros internos y grupos de discusión pueden ser espacios valiosos para promover este tipo de diálogo.

Por último, pero no menos importante, es fundamental que las empresas actúen. El activismo no puede quedarse en palabras; debe traducirse en acciones concretas que tengan un impacto real. Ya sea a través de la implementación de políticas inclusivas, la reducción de la huella de carbono o la participación en iniciativas comunitarias, lo importante es que las empresas demuestren que están comprometidas con las causas que promueven.

Recomendaciones prácticas

Para que el Activismo de Marca sea efectivo, es fundamental que los líderes y colaboradores trabajen en conjunto. A continuación, presento algunas recomendaciones prácticas que pueden ayudar a las empresas a mejorar en este aspecto:

  1. Establecer canales de comunicación regulares: Crear espacios donde los colaboradores puedan expresar sus opiniones y sugerencias sobre las causas que la empresa apoya.
  2. Ser transparentes: Compartir de manera abierta los desafíos y avances en las iniciativas de activismo de la marca.
  3. Practicar la escucha activa: Fomentar un ambiente donde se valore la retroalimentación y se actúe en consecuencia.
  4. Promover la coherencia interna: Asegurarse de que las prácticas internas de la empresa reflejen los valores que se comunican externamente.
  5. Involucrar a todos los niveles de la organización: El activismo de marca no debe ser exclusivo de la alta dirección; todos los colaboradores deben sentirse parte del proceso.

Conclusión

El Activismo de Marca se ha convertido en un elemento clave para las empresas que buscan construir relaciones sólidas y duraderas con sus públicos. Más allá de una estrategia de marketing, es una oportunidad para que las marcas demuestren su compromiso con la sociedad y contribuyan a un cambio positivo. Sin embargo, para que este activismo sea efectivo, debe ser auténtico y coherente, y estar respaldado por acciones concretas.

Como mencioné al principio, el verdadero poder de una marca reside en su capacidad de influir en la sociedad de manera positiva, creando un legado que trascienda las meras transacciones comerciales. Es aquí donde radica la verdadera esencia del Activismo de Marca: en la construcción de puentes que conecten a la empresa con sus colaboradores, consumidores y la comunidad, y en la capacidad de actuar con humanidad y estrategia.

Referencias

Escriba, R. (2023). ¿Qué es el activismo de marca? Descubre sus claves fundamentales. RRHH Digital. Recuperado de https://www.rrhhdigital.com/secciones/actualidad/754288/que-es-el-activismo-de-marca-descubre-sus-claves-fundamentales/

Valencia, M. (2022). Brand Activism: La tendencia de las marcas activistas. Conexión ESAN. Recuperado de https://www.esan.edu.pe/conexion-esan/brand-activism-la-tendencia-de-las-marcas-activistas

Gómez, A. (2018). Activismo de marca con propósito. Ethic. Recuperado de https://ethic.es/2018/10/activismo-marca-proposito/

Fernández, P. (2017). El activismo del consumidor. PuroMarketing. Recuperado de https://www.puromarketing.com/14/28416/activismo-consumidor-activismo

Muñoz, J. (2023). ¿Por qué el activismo de marca es clave en el entorno actual? Conexión ESAN. Recuperado de https://www.esan.edu.pe/conexion-esan/por-que-el-activismo-de-marca