En el México de 2024, la economía se tambalea entre la recuperación pospandemia y las incertidumbres del panorama político que se vive en un año de elecciones. En este escenario, las empresas navegan turbulentas aguas, buscando a la vez mantener la productividad y la salud mental de sus colaboradores. Sin embargo, un fenómeno crece como la espuma y amenaza la estabilidad organizacional: la renuncia silenciosa.


