En un mundo sacudido por la incertidumbre, donde los liderazgos tradicionales se erosionan y las instituciones pierden credibilidad, aparece un hallazgo que ningún CEO puede ignorar: la Generación Z, otrora percibida como un bloque homogéneo, hoy se encuentra profundamente fragmentada. Así lo revela el más reciente informe de Edelman Gen Z Lab, The Great Gen Z Divide (2025), un estudio que ofrece pistas vitales para entender a quienes pronto serán —si no es que ya lo son— el motor cultural, económico y laboral de nuestras sociedades


