El año 2024 se presenta como uno de los más complejos y desafiantes para las empresas, que deben afrontar un escenario de incertidumbre, cambio y transformación. La pandemia de COVID-19, que aún no ha sido superada del todo, ha dejado secuelas económicas, sociales y emocionales que requieren de una gestión adecuada y de una adaptación constante. Además, la irrupción de la Inteligencia Artificial, la acelerada evolución de las tecnologías, la polarización global, la exigencia de los clientes y la presión de los stakeholders plantean nuevos retos y oportunidades para las organizaciones.


