Tu voz es tu poder. Es tu instrumento más humano, más directo y más honesto. Entrenarla es entrenarte. Dominarla es liderarte. Usarla con propósito es dejar huella.
Tu voz es tu poder. Es tu instrumento más humano, más directo y más honesto. Entrenarla es entrenarte. Dominarla es liderarte. Usarla con propósito es dejar huella.
Me inspiran quienes comprenden que el verdadero valor de una empresa no radica únicamente en sus números, sino en la unión y fortaleza de sus equipos. No se trata solo de formar grupos de trabajo eficientes, sino de crear comunidades internas que caminen juntas hacia un propósito común. Para algunos, la clave está en implementar las últimas herramientas tecnológicas, para otros, en desarrollar sistemas de gestión innovadores.
La mala relación entre directivos y colaboradores tiene un impacto significativo en el compromiso y retención del talento. Según los estudios citados: El 70% de la falta de compromiso de los colaboradores se debe únicamente al mal liderazgo de los jefes. Un mal jefe puede ocasionar la renuncia de los mejores talentos, afectar la calidad del trabajo, bajar la productividad y los resultados. Los principales obstáculos que menoscaban las funciones de los líderes y afectan el compromiso son: una estructura de liderazgo de comando y control, prioridades contrapuestas, falta de enfoque en el compromiso de los diferentes niveles, y líderes agotados y desconectados.
¿Te gustaría que tu empresa fuera una de las más admiradas y respetadas de tu sector económico? ¿Quieres que tus colaboradores se sientan orgullosos de trabajar contigo y te apoyen en tus proyectos? ¿Buscas diferenciarte de la competencia y atraer a nuevos clientes y socios? Si tu respuesta es sí, entonces necesitas trabajar en tu reputación empresarial.