El fenómeno del coronavirus es una emergencia sanitaria que está poniendo en jaque no sólo a las autoridades de salud y a los gobiernos de todo el mundo, sino también a directivos de empresas e instituciones que, lejos de estar preparados para hacerle frente, de acuerdo con información recogida de las redes sociales, muchas de ellas encuentran serias dificultades para dar respuesta a la elevada cantidad de solicitudes de información que sus audiencias les están demandando.
Nunca como ahora había sido tan importante comprender la necesidad de gestionar estratégicamente la comunicación y contar con profesionales experimentados en la materia. A estas alturas de la contingencia provocada por el coronavirus, es urgente que directivos y dueños de negocios sepan, por ejemplo, que las decisiones legales o los reportes médicos y científicos, no son piezas de comunicación porque no fueron elaborados con propósitos de comunicación masiva.
El COVID-19 es una emergencia sanitaria causada por la naturaleza, sin embargo, todo lo que implique el manejo de la situación de riesgo, desde los primeros momentos de aparición del brote hasta que se ha convertido en pandemia, con todas sus consecuencias, es una responsabilidad de los seres humanos. De tal suerte que el coronavirus y su implacable avance tendrá un fuerte impacto, pero el manejo del riesgo del virus tendrá otro y tal vez de mayores o peores dimensiones.
La comunicación es sin lugar a dudas la mejor herramienta para salir al paso de esta contingencia; sin embargo, más letal que el mismo virus que intenta combatir, es la pandemia de la desinformación y la tensión autoinducida por situaciones de improvisación. La comunicación es poderosa cuando se usa correctamente o puede tener efectos desastrosos si se emplea mal. Son muchos los ejemplos que se pueden citar acerca del filtrado de los planes de restricción de los movimientos de empleados infectados de empresas que no tuvieron control sobre las acciones a realizar, lo que los llevó al caos y a producir efectos contrarios, con decenas de colaboradores que, en medio del pánico huían y reproducían mensajes vía redes sociales, contribuyendo al aumento del estrés laboral y el consecuente impacto en la productividad.
¿Cuáles son entonces las claves para una comunicación corporativa eficaz que ayude a las empresas en el manejo del riesgo generado por el COVID-19?
- Anticiparse
El fenómeno del COVID-19 es el ejemplo más claro acerca de la importancia de anticiparse. Tener lista a la empresa para hacer frente a la incertidumbre del entorno permite minimizar los riesgos e identificar las oportunidades para la continuidad de los objetivos estratégicos. No hay que perder de vista que en los tiempos actuales no es suficiente prevenir, es fundamental la predicción.
- Transparencia, siempre,
Mantener actualizados a los colaboradores sobre la evolución del COVID-19 y las medidas que está tomando la empresa. estableciendo diálogo genuino y constante con los equipos de trabajo; escuchando, atendiendo y externando la importancia de la cercanía en todo momento. Es importante que lo que se dice que se va a realizar, se haga, se demuestre y se comunique.
- Conformar equipo y plan de acción
Diseñar al equipo que atenderá la contingencia y el plan a seguir. Se necesita de una cabeza de grupo con probadas habilidades en comunicación de riesgo, escucha activa y toma de decisiones. Su comportamiento debe ser congruente y coherente. Atenderá las instrucciones de las autoridades de la empresa y coordinará las acciones a través de una mesa de comunicación que establezca la ruta a seguir, evalúe y realice los ajustes pertinentes.
- Crear red de enlaces en la comunicación digital
Tener clara la idea de mostrar en todo momento tranquilidad al equipo, apoyándose de enlaces / embajadores dentro de la organización. El objetivo es que compartan desde sus redes sociales la experiencia de trabajar satisfactoriamente y sin problemas en entornos de alta volatilidad e incertidumbre.
- Comunicar, ante todo.
Es obligado no dar paso a la desinformación, las noticias falsas y el pánico. Los colaboradores y usuarios esperan coherencia, honestidad y conocimiento. No es tiempo para la publicidad u otros propósitos ni para sacar raja de la situación. Es la mejor ocasión para la retroalimentación que ayude al bien colectivo.
- Mantener al equipo unido
Las circunstancias están alterando el ritmo normal y los procesos de trabajo. Las empresas están obligadas a diseñar nuevos modelos de desenvolvimiento profesional en beneficio de la empresa; por tanto, se debe innovar en sus procedimientos sin que esto afecte la relación con sus colaboradores. El teletrabajo es una opción.
Estos son algunas de las acciones que pueden tomarse en cuenta para hacer frente a la situación de riesgo del COVID-19 desde un contexto corporativo. Es el mejor momento para darse cuenta de la importancia que representa contar con grupo de colaboradores que gestione profesionalmente la comunicación.
En resumen, situaciones como las ocasionadas por la contingencia del coronavirus son necesarias en términos de actualización empresarial, pues permiten darnos cuenta de que el mundo ha evolucionado, y que los métodos bajo los cuales se resolvían todo tipo de riesgos han sufrido modificaciones. El actual, es un ejemplo claro de ello.
Espero que la información que presento te sea de mucha utilidad. Tu retroalimentación es importante, te invito a comentar, compartir y reproducir con toda libertad la presente entrada a mi blog.
Nos oímos o nos leemos pronto.
RaúlGONZÁLEZROMERO